Audioguía Oficial del Castillo de Salobreña
Bienvenida
Castillo de Salobreña Visita Audioguiada – Bienvenida
Bienvenidos al castillo de Salobreña. Con su audioguía podrá adentrarse en la história de este monumento declarado Bien de Interés Cultural en 1985, visitable y abierto al público durante todo el año.
Tras haber subido por empinadas cuestas, estrechas callejuelas y sortear los poco mas de veinte peldaños que discurren por la calle Andres Segovia, ha llegado usted a la torre que da acceso al castillo.
Desde sus torres y adarves, podrá contemplar imponentes panorámicas: la trama urbana de Salobreña, la vega, el Mar Mediterraneo y las cumbres de Sierra Nevada.
El itinerario propuesto le conducirá por diversas zonas del recinto, donde podrá detenerse en determinados puntos, realizar las lecturas interpretativas propuestas, gracias a varios paneles ubicados estratégicamente y a las pistas de la presente audioguia.
Confiando en que la experiencia resulte de su agrado. Comenzamos.
Introducción al monumento.
Situado sobre un promontorio rocoso de más de 100 metros de altura sobre el nivel del mar, su privilegiada ubicación desde época remota, convierte su enclave en un lugar propicio para la ocupación humana; la cual se remonta al III milenio antes de Cristo.
Las primeras referencias escritas del monumento, como fortificación aparecen por primera vez en el siglo X. Su construcción estuvo motivada por razones defensivas, control de la madina y la escenificación y proyección del poder tanto hacia la madina, como hacia el mar. Durante el Reino Nazarí (1232-1492) ocasionalmente fué prisión real y albergó una pequeña zona palatina.
Tras su entrega en 1489 a manos castellanas, la fortaleza conservó su importancia militar hasta el siglo XVIII, siendo reestructurada y readaptada a las nuevas necesidades, militares. Ejerciendo el papel, de punto de control de un territorio, que no se pacificará hasta que se sofoque la rebelión morisca a fines del siglo XVI.
En 1490 se proyectaron las primeras reformas encaminadas a fortalecer sus puntos más débiles en repuesta a la inseguridad reinante en los momentos finales de la Guerra de Granada y al temor a un ataque desde el Norte de Africa.
Llegado el siglo XVIII, el castillo padecía un estado de ruina importante. En 1849 ya está abandonado por ser inútil desde el punto de vista militar.
Desde finales del siglo XIX a mediados del XX, el castillo fue propiedad privada, siendo cedido en 1964, por la Hacienda Pública, al Ayuntamiento de Salobreña, que lo rehabilita para su visita y lo acondiciona como espacio escénico siendo necesario para ello la realización de 7 proyectos de restauración.
Torre-Puerta principal.Taquilla-Información.
Se ubica en el extremo NE del recinto y es una puerta en recodo en forma de L simple, integrada en una torre de planta cuadrangular. Este tipo de torre de acceso, utilizado desde época almohade, se generalizó en el reino nazari, pues su singular disposición permite una mejor defensa y suaviza la pendiente de acceso.
Esta torre comunicaba directamente la fortaleza con la medina en época nazarí y posiblemente en este periodo se encontrase desplazada hacia la cercana Torre del Cubo, en el lienzo de muralla que las conecta. Las reformas castellanas encaminadas a mejorar la defensa de este sector de la fortaleza para instalar la artilleria, propiciaron su construccion en la ubicación actual, a finales del siglo XV.
La puerta falsa del campo.
Se situa en el tramo de muralla que cierra el pasillo de acceso a la fortaleza por el norte. Su función era la de permitir la salida desde la alcazaba sin pasar por la madina o ciudad.
Se desconoce cuando perdio su función, y ya en un plano de 1722 no aparece indicada.
Tras las obras de restauración, en 1974, el muro fue consolidado exteriormente y ocultada la puerta a igual que en el interior que fue revestido con un muro nuevo levantado para ampliar el paso de ronda que conecta la terraza de la torre de acceso con el recinto de la Coracha y que deja entrever los restos de los vanos primitivos.
Barrera de artillería y Torre del Cubo
Barrera de artillería y Torre del Cubo
Barrera de artilleria y torre del Cubo
Esta estructura parte del ángulo suroccidental de la torre-puerta y termina al contactar con el recinto meridional. La barrera artillera se compone de dos tramos de diferente longitud articulados
por la torre del Cubo:
El primer tramo es el más largo y se sitúa entre la puerta principal de la fortaleza y la torre de planta semicircular que hay en el centro del frente oriental de la fortaleza. Fue recrecido y rematado con una hilada de merlones de ladrillo durante la restauración efectuada en el pasado siglo. Su proximidad a la puerta principal de acceso es lo que explica que acoja tres de las cuatro troneras que hay en este frente.
El segundo tramo es mucho más corto y se sitúa entre la torre del Cubo y el recinto meridional. Cuenta con una sola tronera que estaba oculta por sucesivos rellenos contemporáneos que una vez retirados dejó a la vista un pavimento de piedras de tamaño mediano trabadas con argamasa rica en cal y dispuestas irregularmente.
La torre del Cubo
Forma parte de la barrera artillera que acabamos de describir y por ello presenta una fábrica muy similar. Es de planta semicircular y también está dotada de troneras artilleras. Su puerta de entrada está abierta en su lado oeste y fue rehecha completamente en la restauración del siglo pasado. En el interior hay una sola estancia cubierta con bóveda baída de ladrillo con un orificio central de ventilación.
Durante la intervención arqueológica se exhumó un mortero de piedra de grandes dimensiones, probablemente utilizado para la preparación de la pólvora, pues esta torre estaba diseñada para poder tener tres cañones.
Fuera de la torre y adosado a ella se identificó una rampa delimitada por un muro de contención de mampostería, construido con el fin de evitar que los abundantes escombros producidos por la ruina de la propia fortaleza obstruyeran el acceso a la torre. A continuación, se observa el derrumbe de un fragmento de muralla, al parecer de la cercana torre Nueva.
La Torre Nueva
La Torre Nueva
Recinto meridional
Como su nombre indica se encuentra en el extremo más meridional de la fortaleza. Su cercanía a la puerta principal de la alcazaba permite atribuirle una función de espacio destinado a las caballerizas y a la tropa. Tanto en época islámica como castellana este espacio siempre estuvo diferenciado y separado de los otros.
Aunque en época andalusí este recinto fue más amplio, se puede decir que no ha sufrido gandes cambios hasta hoy.
Sus límites fueron los siguientes: por el noroeste hubo una muralla andalusí que fue arrasada cuando se construyó la segunda barrera artillera castellana; por el sureste se conserva la obra andalusí de tapial bajo el recrecido castellano de mampostería; por el suroeste, el actual baluarte del Aljibe eliminó todo rastro del diseño original, donde posiblemente debió de emplazarse el llamado «Torrejón del aljibe»; finalmente, por el noreste, identificamos un espacio rectangular que acogió una puerta acodada.
En el extremo meridional de esta muralla se situaba el llamado Torrejón del aljibe» que debió de desaparecer con la construcción del baluarte castellano.
Durante las últimas décadas del siglo XX el castillo se utilizó para la celebración de diversas actividades culturales. Inclusive allbergó en este recinto en la década de los 80 un león, de nombre Jimmy, que llegó a ser muy popular en la zona.
Al pie de la Torre Nueva, podemos identificar una serie de estructuras que cerraban el recinto por este lado y datan de época andalusí. Los muros forman un espacio rectangular que funcionó como puerta acodada por la que se accedía a este recinto meridional; su presencia demuestra el alto nivel de control de accesos que existió en el interior de estas alcazabas. Esta puerta daba acceso a dos pasillos-rampas casi simétricos: el que permitía subir al recinto superior, en el que estaba el área palatina, y el que bordeando la torre Nueva se dirigía hacia el norte con el fin de alcanzar el recinto de la torre del Agua. De esta forma se solucionaban los accesos a los recintos superior y norte mejorando la defensa de cada recinto, mediante el diseño de unos pasillos muy angostos que obligaban a los asaltantes a recorrelos en situación de debilidad, pues los defensores de la fortaleza, desde el recinto superior, podían atacarlos fácilmente.
Por las dimensiones de sus muros, se puede decir que este espacio rectangular no debió de tener una planta alta y si tuvo cubierta, fué muy ligera. Posiblemente funcionó como un sistema de barreras de control del paso.
Subiendo la pequeña rampa de acceso al baluarte a su derecha se observan restos de lo que fue el denominado: «Almázen de Pólvora». Se trata de una pequeña estancia de forma ligeramente rectangular; está delimitada al sur por un muro, encalado en su cara interna y al este por un pequeño tabique de ladrillos donde debió de estar su puerta, desaparecida por las obras de restauración en 1981. La estancia estaba solada con un pavimento de piedras hincadas sobre un nivel de tierra apisonada. De esta zona se ha recuperado una bola de hierro, probablemente perteneciente a un cañón de artillería.
El aljibe
Según la información que proporcionan las fuentes escritas, el aljibe que hoy día existe en el extremo meridional de este recinto, bajo el bastión diseñado por Crame, fue proyectado en febrero de 1490. Es de planta rectangular y está cubierto con una bóveda de cañón. Dispone de un grueso enlucido de color rosáceo y está solado con baldosas de barro cocido. Cuenta con dos accesos, uno circular y otro cuadrado, estando este último cegado y sellado por un pavimento de lajas de pizarra correspondiente, probablemente, a la fase de remodelación del baluarte que proyectó Joseph de Crame.
La construcción de este nuevo aljibe es una de las primeras órdenes que se dan tras la toma, lo que evidencia que en la fortaleza castellana se produjeron necesidades inexistentes en la alcazaba musulmana.
Junto a este aljibe se construyó en 1960 un depósito de agua para abastecer a la ciudad.
Recinto Meridional
Castillo de Salobreña Visita Audioguiada – Bienvenida
Bienvenidos al castillo de Salobreña. Con su audioguía podrá adentrarse en la história de este monumento declarado Bien de Interés Cultural en 1985, visitable y abierto al público durante todo el año.
Tras haber subido por empinadas cuestas, estrechas callejuelas y sortear los poco mas de veinte peldaños que discurren por la calle Andres Segovia, ha llegado usted a la torre que da acceso al castillo.
Desde sus torres y adarves, podrá contemplar imponentes panorámicas: la trama urbana de Salobreña, la vega, el Mar Mediterraneo y las cumbres de Sierra Nevada.
El itinerario propuesto le conducirá por diversas zonas del recinto, donde podrá detenerse en determinados puntos, realizar las lecturas interpretativas propuestas, gracias a varios paneles ubicados estratégicamente y a las pistas de la presente audioguia.
Confiando en que la experiencia resulte de su agrado. Comenzamos.
Introducción al monumento.
Situado sobre un promontorio rocoso de más de 100 metros de altura sobre el nivel del mar, su privilegiada ubicación desde época remota, convierte su enclave en un lugar propicio para la ocupación humana; la cual se remonta al III milenio antes de Cristo.
Las primeras referencias escritas del monumento, como fortificación aparecen por primera vez en el siglo X. Su construcción estuvo motivada por razones defensivas, control de la madina y la escenificación y proyección del poder tanto hacia la madina, como hacia el mar. Durante el Reino Nazarí (1232-1492) ocasionalmente fué prisión real y albergó una pequeña zona palatina.
Tras su entrega en 1489 a manos castellanas, la fortaleza conservó su importancia militar hasta el siglo XVIII, siendo reestructurada y readaptada a las nuevas necesidades, militares. Ejerciendo el papel, de punto de control de un territorio, que no se pacificará hasta que se sofoque la rebelión morisca a fines del siglo XVI.
En 1490 se proyectaron las primeras reformas encaminadas a fortalecer sus puntos más débiles en repuesta a la inseguridad reinante en los momentos finales de la Guerra de Granada y al temor a un ataque desde el Norte de Africa.
Llegado el siglo XVIII, el castillo padecía un estado de ruina importante. En 1849 ya está abandonado por ser inútil desde el punto de vista militar.
Desde finales del siglo XIX a mediados del XX, el castillo fue propiedad privada, siendo cedido en 1964, por la Hacienda Pública, al Ayuntamiento de Salobreña, que lo rehabilita para su visita y lo acondiciona como espacio escénico siendo necesario para ello la realización de 7 proyectos de restauración.
Torre-Puerta principal.Taquilla-Información.
Se ubica en el extremo NE del recinto y es una puerta en recodo en forma de L simple, integrada en una torre de planta cuadrangular. Este tipo de torre de acceso, utilizado desde época almohade, se generalizó en el reino nazari, pues su singular disposición permite una mejor defensa y suaviza la pendiente de acceso.
Esta torre comunicaba directamente la fortaleza con la medina en época nazarí y posiblemente en este periodo se encontrase desplazada hacia la cercana Torre del Cubo, en el lienzo de muralla que las conecta. Las reformas castellanas encaminadas a mejorar la defensa de este sector de la fortaleza para instalar la artilleria, propiciaron su construccion en la ubicación actual, a finales del siglo XV.
La puerta falsa del campo.
Se situa en el tramo de muralla que cierra el pasillo de acceso a la fortaleza por el norte. Su función era la de permitir la salida desde la alcazaba sin pasar por la madina o ciudad.
Se desconoce cuando perdio su función, y ya en un plano de 1722 no aparece indicada.
Tras las obras de restauración, en 1974, el muro fue consolidado exteriormente y ocultada la puerta a igual que en el interior que fue revestido con un muro nuevo levantado para ampliar el paso de ronda que conecta la terraza de la torre de acceso con el recinto de la Coracha y que deja entrever los restos de los vanos primitivos.
